La pediculosis es la infestación de la piel por piojos (Pediculus capitis).

Los piojos son insectos aplanados, pequeños y sin alas de 2-3 mm de largo con 3 pares de patas, que producen problemas dermatológicos en el cuero cabelludo y cabello. Es muy común en niños, pero también puede infectar a adultos.

Se estima que entre el 4,9% y el 14% de los escolares ha sufrido alguna vez los piojos.

Los piojos adultos pueden vivir hasta 30 días en la cabeza de una persona.

Para sobrevivir, el piojo adulto necesita alimentarse de sangre. Si el piojo cae fuera de la persona, generalmente muere en poco más de 2 días. Las hembras son las que depositan los huevos o liendres mediante una sustancia adhesiva. Son difíciles de reconocer, ya que, se pueden confundir con caspa. Las liendres son ovaladas de color amarillo o blanco. Al cabo de unos cinco o diez días sale la ninfa del huevo, la cual, en diez o quince días se convierte en un piojo adulto.

¿ Cual es la vía de contagio?

Al contrario de lo que se piensa, los piojos no pueden saltar ni volar. El contagio se produce por contacto directo y prolongado con una persona infestada, o con objetos de uso personal en el que se encuentra el piojo adulto. Como por ejemplo a través de la ropa (bufandas, sombreros, abrigos, cintas de pelo, etc), los peines o cepillos, toallas, almohada, colchón, alfombra, o peluche que haya estado en contacto con una persona infestada.

No podemos relacionar el contagio con una mala higiene, ya que, los piojos tienen predilección por el pelo limpio. Y también prefieren el pelo liso al rizado.

¿Cuales son los síntomas?

Cuando el piojo pica para alimentarse de la sangre en el cuero cabelludo, inyecta una toxina que es irritante y anticoagulante.

El síntoma más frecuente es el picor en la nuca y detrás de las orejas, causada por la reacción alérgica a la picadura del piojo.

El rascado del cuero cabelludo puede provocar lesiones que se pueden infectar.

¿Cómo encontrar piojos y liendres?

Es difícil verlos, ya que se mueven rápidamente huyendo de la luz. Para detectar los piojos en una persona, hay que revisar el cuero cabelludo, separando mechón por mechón bajo una luz natural. Examinaremos sobretodo la nuca y detrás de las orejas, y es más fácil ver a los piojos si el pelo está húmedo (ya que los movimientos del parásito son más torpes).

Las liendres tienen forma ovalada, de color gris amarillento o marrón oscuro dependiendo de la fase de incubación en que se encuentren. Cuando están vacías son de color blanco. En cualquier caso, se pegan cerca del cuero cabelludo y no se separan fácilmente.

¿Cual es el mejor tratamiento?

Es muy importante usar tratamientos pediculicidas sólo si se confirma la infestación, nunca antes, ya que se pueden generar resistencias que hará más difícil acabar con los piojos.

Hay que utilizar el producto correcto en cada caso.

La mejor manera de actuar comienza cuando conocemos casos recientes de piojos en el entorno familiar o escolar, o notamos picor en el cuero cabelludo. Es cuando examinamos el pelo de la persona con una lendrera, que nos ayudará a arrastrar a los piojos. Es mejor colocar una toalla blanca en los hombros para ver a los piojos cuando caigan al peinarlos. Si confirmamos la presencia de piojos, es cuando aplicaremos un pediculicida; si no vemos piojos pero hay riesgo de contagio, hay que aplicar un repelente para evitarlo.

Para menores de dos años es aconsejable cortar el pelo y eliminar los piojos y liendres a mano. Si no se consigue erradicarlos así, se puede usar un insecticida (sólo recomendable en mayores de 2 meses).

El insecticida más utilizado por su baja toxicidad y alta eficacia es la permetrina. Este principio activo actúa paralizando al piojo, este deja de respirar y muere. A veces se asocia este producto con un “sinergizante” como el Butóxido de piperonilo para aumentar de 2 a 12 veces su eficacia.

Otro insecticida utilizado es el Malatión. Es muy eficaz pero es más tóxico que la permetrina, huele muy mal, y es muy irritante.

En el mercado encontramos diferentes presentaciones:

  • piojos-docx2Lociones: suelen ser las más eficaces, ya que, su penetración es mejor. Se aplican sobre el pelo seco, se dejan actuar el tiempo que marque el fabricante y luego se lava el pelo con un champú neutro, dejando secar el pelo al aire. Nunca usaremos secador, ya que el calor inactiva el efecto insecticida residual del producto perdiendo eficacia.
  • Crema: de uso poco frecuente, se aplica sobre el pelo mojado, se aclara luego con agua y se seca con una toalla, al aire.
  • Champú: una vez enjabonado el cabello se debe dejar aplicado durante un par de minutos y luego se aclara; su eficacia es menor ya que se diluye con agua y el tiempo de acción es más corto. Nosotros lo recomendamos como coadyuvante de la loción antiparasitaria.
  • Spray: no mejoran la eficacia respecto a las lociones y cremas. Hay que ir con cuidado con los ojos, nariz, boca y en niños asmáticos.

En cualquier caso, es muy importante el uso de la lendrera, tanto al realizar el tratamiento, como a diario tras el mismo. Utilizando la lendrera hasta que no aparezca ningún huevo o liendre en 3 ó 4.

Un tratamiento natural es la aplicación de vinagre sobre el pelo seco y un sistema oclusivo como bolsa o gorro de plástico durante unos 30 minutos. Lo combinaremos con el uso de la lendrera. Bajo nuestra opinión sería un tratamiento de emergencia, puesto que, por experiencia hemos comprobado que son mucho más eficaces y rápidos los insecticidas.

Otro tratamiento natural sería impregnar el cabello con glicerina que ayuda a que el piojo no pueda correr y se quede estático con lo que conseguimos una extracción más fácil tanto de piojos como de liendres.

piojos-docx3¿Cómo prevenir el contagio?

Existen tratamientos químicos repelentes de piojos.

También existen tratamientos naturales como la esencia del árbol del té. Lo podemos usar aplicando unas gotas detrás de las orejas a diario, o también añadiendo 4 ó 5 gotas, a la dosis de lavado, del champú habitual.

Para disminuir la probabilidad de reinfección es necesario revisar cada día la cabeza de los niños pasando la lendrera, evitar compartir peines, ropa, toallas, etc, lavar los juguetes, lavar con agua caliente los peines y cepillos de uso diario, lavar la ropa de cama y la ropa usada en el día, y pasar la aspiradora en sillones, cojines, alfombras, y colchones.