La gripe es una enfermedad infecciosa aguda de las vías respiratorias causada por un virus de la familia de los Orthomyxovirdae. Se transmite de persona a persona con gran facilidad. Por lo general la temporada de afección es en invierno y en forma de epidemia, entre los meses de noviembre a marzo.

Existen tres tipos de virus de la gripe A, B y C. La gripe de tipo A y B son los que producen epidemias.

La gripe se transmite a través de personas enfermas fundamentalmente por vía aérea a través de las pequeñas gotitas que se producen al hablar, toser o estornudar. El virus entra en el organismo a través de la nariz, la garganta o los pulmones, o a través de contacto físico con la persona afectada, y tocarse posteriormente la boca o la nariz.

Una persona adulta enferma puede contagiar desde un día antes de que empiece a presentar síntomas de la enfermedad y hasta de tres a siete días después del comienzo de ésta. Los niños pueden contagiar la gripe incluso pasados siete días de la aparición de los primeros síntomas.

Los síntomas aparecen del primer al cuarto día tras el contacto del virus con nuestro organismo.

Los virus gripales también se transmiten a aves, caballos o cerdos que pueden derivar en nuevos subtipos de virus para el ser humano.

La infección por el virus de la gripe causa una alteración de la mucosa respiratoria mucho más marcada que en el resfriado común.

Los síntomas aparecen con rapidez e incluyen de forma genérica; fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, congestión nasal, irritación de garganta, dolor muscular, malestar general, pérdida de apetito y tos seca. En personas de avanzada edad puede aparecer dificultad respiratoria y/o la producción de esputo. En niños otitis media, náuseas, vómitos o diarreas.

Por lo general, la recuperación de la enfermedad, siempre y cuando no aparezcan complicaciones, es de entre una a dos semanas.

Las complicaciones que podrían darse serían: neumonía, bronquitis, sinusitis y otitis. Exacerbamiento de enfermedades crónicas como diabetes, asma, EPOC, problemas cardíacos.

El diagnóstico de la gripe suele ser clínico, cuando se dan síntomas de ésta en su época estacional. Sin embargo, es complicado diferenciarla de otro tipo de enfermedades respiratorias ya que los síntomas iniciales son similares.

La gripe sin complicaciones añadidas, se trata con medicamentos para paliar los síntomas, para la fiebre y el malestar paracetamol e ibuprofeno, si se diesen capítulos de tos, jarabes o comprimidos para aplacarla, si hay irritación de garganta pastillas para chupar, própolis en espray, soluciones para realizar gárgaras…..

Existen medicamentos antivirales pero su uso es muy limitado y siempre bajo control médico.

Aviso

Farmacia Tomás permanecerá cerrada del por vacaciones del 8 al 25 de agosto.

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