Los sanitarios temen que al relajarse las medidas anticovid suban los casos de virus respiratorios que el año pasado desaparecieron, como el VRS, la causa más común de las bronquiolitis en niños

El invierno que se nos avecina se presenta imprevisible e incierto para nuestros médicos. El uso masivo de mascarillas por la pandemia ayudó el año pasado a que la incidencia del resto de virus respiratorios, como la gripe o el virus respiratorio sincitial (VRS) -que provoca la mayoría de bronquiolitis en los niños pequeños-, prácticamente fuese inexistente.

Pero este año nos encontramos ante otro escenario. Afortunadamente, la incidencia de la Covid-19 es mucho menor que por estas fechas de 2020. Un hecho que ha provocado que se hayan relajado algunas de las medidas preventivas, como el uso de la mascarilla en exteriores, siempre y cuando se pueda mantener la distancia. Es precisamente esta situación la que ha puesto en alerta a los médicos, quienes temen que esta relajación de las medidas provoquen la reaparición de algunos de estos virus respiratorios.

Antoni Castro, jefe del servicio de Medicina Interna del Hospital Universitari Sant Joan de Reus, explica al Diari que «este otoño e invierno son imprevisibles. Podemos hacer suposiciones, pero no sabemos al 100% qué pasará. Nunca nos había ocurrido que la gripe no apareciese un año, como pasó el año pasado, por lo que no sabemos cómo reaparecerá éste».

Castro recuerda que «el virus de la gripe es diferente cada año y éste, a priori, no habría que esperar que fuese extraordinariamente más grave, más allá de que cada año es diferente. Una variable importante es que hay vacuna contra la gripe. El problema es que, a veces, la vacuna protege del 100% de las variantes, pero otras veces no lo acierta. Por eso de la incertidumbre de este año. Esta pandemia de la Covid-19 nos ha enseñado que no podemos hacer previsiones. Además, este año tenemos muchos elementos nuevos, como las vacunas o que el año pasado no tuvimos gripe ni VRS».

Ante este grado de incertidumbre, lo que sí tienen claro los médicos es lo que tienen que hacer y esto pasa, según el máximo responsable del servicio de Medicina Interna del Sant Joan de Reus, «por seguir escrupulosamente todos los consejos y medidas preventivas. La batalla no está ganada. Que la Covid-19 esté controlada no quiere decir que esté solucionada. Hay que seguir las instrucciones, como vacunarse contra la gripe si formas parte de un grupo de riesgo, usar la mascarilla en los espacios cerrados, etc. Contra los virus no existen tratamientos médicos y, aunque estemos bien, no debemos bajar la guardia».

Además, Antoni Castro es bastante escéptico con el comportamiento de algunos ciudadanos. «El problema es que durante este año y medio de pandemia hemos comprobado que no hay que confiarse del sentido común de la gente. Y cuando pierdes la confianza en la acción de las personas existe todavía más incertidumbre».

Los pediatras, en alerta

Una de la especialidad médica que está en alerta por lo que pueda pasar este próximo invierno, en cuanto a la aparición de los virus respiratorios, es la de pediatría. Por estas fechas, antes de que empezase la pandemia, ya aparecían los primeros casos en sus consultas de bronquiliotis en niños pequeños causadas por el virus respiratorio sincitial (VRS). Neus Rius, pediatra del Hospital Sant Joan de Reus, reconoce que «el VRS es el que más nos preocupa siempre a los pediatras. Es un virus estacional que suele aparece en octubre y noviembre, con un pico máximo en diciembre para ir a la bajar en febrero. El año pasado no lo vimos. Las medidas higiénicas, como el lavado de manos, el uso de la mascarilla o el distanciamiento social contribuyeron a esto».

Pero esta situación ha cambiado. No sólo ahora, en parte normal por la baja incidencia de la covid, sino incluso antes del verano. «Con la mejora de la covid, vimos una tendencia al cambio. Aproximadamente en abril o mayo del año pasado comprobamos un aumento o reaparición de infecciones de tipo respiratorio y gastrointestinales», asegura Rius, quien añade que «ahora, el hecho de que tengamos controlada la covid y la relación de las medidas, estamos empezando a ver estos cambios de reaparición de los virus respiratorios». Un ejemplo es el VRS, donde «estamos empezando a ver un aumento de casos, no como en un mes de octubre de antes de la pandemia, pero sí más que el año pasado que no tuvimos, asegura la pediatra.

Neus Rius coincide con su colega Antoni Castro en que este invierno se presenta «imprevisible, por eso hay que mantener la precaución y las medidas de seguridad, así como la vacunación de la gripe. En el caso del VRS, los pediatras tenemos que estar preparados de espacios, UCI, etc. para lo que nos pueda venir». En este sentido, Rius habla pone en valor una herramienta como «la Red de Vigilancia Epidemiológica. Para nosotros es muy importante trabajar con ella porque nos permite ver cómo evoluciona la tendencia de los casos y avanzarnos».

Informe

El gran temor de algunos expertos, recogido en un informe de la Academia de Ciencias Médicas del Reino Unido, es que tras casi dos años con una presencia de la gripe baja o casi nula, la inmunidad adquirida contra este virus se hay perdido o debilitado. Según publicaba hace pocos días el diario El País, un estudio recogido por la revista Vaccines, realizado por un grupo español, apunta en esta dirección y pone un ejemplo: «Después de una epidemia de gripe de baja intensidad debido a un invierno suave, el 72% de las próximas epidemias tienden a ser más intensas y más graves que el promedio, comenzando 11 días antes y causando un 40% más de casos de media. Este fenómeno ocurre porque, durante los inviernos cálidos, la tase de transmisión de la gripe es menor de lo habitual y eso implica la inmunización natural de un menor número de personas».

Fuente: Diari de Tarragona