¿Qué sabemos del tan mencionado Chitosan?

 

langostinosSe acercan fechas navideñas y con ellas las reuniones con familiares y amigos, acompañadas de las interminables y apetecibles comilonas en las que no nos estamos de nada. El aperitivo, un primer plato, un segundo, el postre, y por si fuera poco, para la sobremesa llega el turno de turrones, polvorones, neulas,…

Con tales manjares a la vista, es difícil o más bien  inevitable coger algún kilito de más. Aunque podemos evitar coger muchos más acompañando las comidas con un complemento alimenticio a base de Chitosan.

formula

El Chitosan es un derivado de la quitina, un polisacárido que se extrae del exoesqueleto de crustáceos. Es de estructura similar a la celulosa de las fibras dietéticas, por lo que no es hidrolizable por las enzimas digestivas.

Se diferencia del resto de fibras dietéticas por la presencia, en su fórmula interna, de grupos amina que le confieren la propiedad de reducir la digestión y absorción de grasas.

 

Se utiliza como complemento nutricional. Ayuda a reducir la absorción de las grasas, de las ingestas, con lo que puede ayudar:

  • Reducir peso
  • Bajar el colesterol (nunca sustituirlo por la medicación, sólo como coadyuvante de ésta)
  • Regular el tránsito intestinal.

A pesar de ser una sustancia muy segura, no debemos abusar de ésta, ya que podría producir flatulencias, diarrea.

Su uso continuado podría acarrear problemas de salud. Además de bloquear la digestión y absorción de las grasas, también podría influir en la no absorción de vitaminas liposolubles, necesarias para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Por lo que nosotros recomendamos el uso de no más de 3 meses continuos.

También hemos de tener en cuenta que proviene de crustáceos. Si usted padece alguna alergia a pescados o mariscos, no debe tomar chitosan.

Durante embarazo y lactancia no se deben tomar complementos nutricionales no recetados por el médico. Muchos de ellos carecen de estudios clínicos que demuestren su inocuidad.