Durante la primera infancia, la alimentación juega un papel muy importante en el desarrollo óptimo del niño. Siguiendo una dieta adecuada se cubren las necesidades nutricionales para proporcionar energía y realizar las funciones vitales y también cubre las necesidades relacionadas con el crecimiento y la maduración. Ya desde esta etapa de la vida siguiendo unas pautas básicas ayudamos al niño a establecer unos correctos hábitos alimenticios.

Hasta los 6 meses las necesidades energéticas y nutricionales se cubren a través de la leche materna o en su defecto de las leches adaptadas de inicio. A partir de los 6 meses convendría ir incorporando alimentos de forma progresiva i en cantidades adecuadas. En este período es importante crear unos hábitos alimentarios saludables junto con una buena relación con los alimentos.

La hora de desayunar, comer y cenar, siempre dentro de lo posible, han de ser momentos a compartir con el resto de la familia, creando un ambiente agradable, tranquilo y con el marco idóneo para el aprendizaje del uso de cubiertos, hábitos higiénicos básicos y un comportamiento adecuado en la mesa. Hay que tener en cuenta que el ritmo de los más pequeños es más lento que el de los adultos, con lo que hemos de tener paciencia y saber esperar a que terminen de comer. También es importante evitar el uso de aparatos electrónicos como teléfonos, tablets, televisión en el momento de sentarnos a la mesa.

Es importante tener en cuenta, que no todos los niños comen la misma cantidad de comida, ni el mismo niño en diferentes etapas de su vida. En un niño sano, y dentro de unos márgenes de ingesta normales, no nos hemos de preocupar. En todo caso, si tuviésemos alguna duda, siempre consultar con su pediatra que le hará un seguimiento, y te ayudará a ver si hay o no algún problema a solucionar.

A la hora de confeccionar las comidas hemos de tener en cuenta:

  • Aspectos nutricionales: grupos de alimentos, frecuencia de uso de los alimentos, digestibilidad, etc.
  • Aspectos sensoriales: color, olor, textura, sabor, variación en las técnicas culinarias.

En los alimentos para lactantes no se ha de añadir azúcar, miel ni edulcorantes. Evitar el uso de la sal, ni ofrecerles alimentos muy salados (conservas, embutidos, dados de caldo, sopas instantáneas). Si se usa sal, usar sal yodada. Procurar cocinar las verduras y hortalizas al vapor o bien cocerlas con poca agua, para evitar la pérdida de nutrientes.

El gluten se puede incorporar a la dieta a partir de los 6 meses.

 

ALIMENTOS 0 – 6 meses 6 – 12 meses 12- 24 meses 3
LECHE MATERNA Exclusiva Con introducción de alimentos Complementaria a la alimentación Complementaria a la alimentación

LECHE ADAPTADA

(si no toman leche materna)

Exclusiva Con introducción de alimentos

Aprox. 500ml/día

Complementaria a la alimentación Complementaria a la alimentación

CEREALES

pan, arroz, pasta, etc. (con o sin gluten)

FRUTAS Y VERDURAS*
LEGUMBRES
HUEVOS
CARNE Y PESCADO*
ACEITE DE OLIVA
FRUTOS SECOS MOLIDOS

  Introducción paulatina de los diferentes alimentos según indique el pediatra Introducción paulatina de los diferentes alimentos según indique el pediatra Alimentación equilibrada y variada

YOGUR Y QUESO TIERNO

 

 

LECHE ENTERA

  A partir 9 a 10 meses, en pequeñas cantidades Cantidades normales
    Si no toman leche materna

SÓLIDOS CON RIESGO DE ATRAGANTAMIENTO

(frutos secos enteros, palomitas, granos de uva enteros, manzana o zanahoria cruda)

     

ALIMENTOS SUPERFLUOS

(azúcares, miel*, mermeladas, cacao y chocolate, flanes y postres lácteos, galletas, bollería, embutidos y charcutería)

CUANTO MÁS TARDE Y EN MENOS CANTIDAD MEJOR.

SIEMPRE A PARTIR DE LOS 12 MESES

 

A tener en cuenta sobre esta tabla:

VERDURAS:

Introducir las espinacas y acelgas a partir de los 12 meses o si se utilizan en muy pequeña cantidad. De 1 a 3 años que no supongan más de una ración al día.

CARNE DE CAZA:

No apta para niños menores de 6 años.

PESCADO:

Pez espada, Cazón, Tintorera, Atún, evitar el consumo en niños menores de 3 años. De 3 a 12 años, limitar el consumo a 50g a la semana.

Evitar el consumo de cabezas de gambas, langostinos, cigalas o el cuerpo de crustáceos parecidos al cangrejo.

MIEL:

Se recomienda incorporar a partir de los 12 meses.

QUESOS:

Quesos poco curados elaborados con leche cruda no son adecuados en alimentación infantil, por la posibilidad de albergar bacterias patógenas.

La carne, pescado, marisco, alimentos a base de huevo, no deben estar poco hechos, ni elaborados con demasiada antelación.

En el siguiente artículo (PARTE 3) profundizaremos sobre la alimentación en cada etapa de crecimiento de nuestro hijo.