HIGIENE Y SEGURIDAD EN LA PREPARACIÓN DE LOS ALIMENTOS

  En la cocina siempre hemos de seguir unas básicas pautas de higiene. Es importante para todas las edades pero en especial cuando cocinamos para los más pequeños de la casa. Su sistema inmune no está del todo desarrollado, su menor peso y el hecho del triturado de los alimentos que los hace más susceptible a contaminaciones, los convierte en un grupo de mayor riesgo de desarrollar una enfermedad por contaminación alimentaria.

  Antes de empezar a cocinar lo primero que hemos de hacer es lavarnos y secarnos bien las manos, ya que el manipulador puede ser portador de gérmenes.

  No toser ni estornudar encima de los alimentos, protegerse las heridas y si estamos enfermos, si es posible delegar la preparación a otra persona, o protegernos adecuadamente.

  La superficie y los utensilios que vamos a utilizar han de estar limpios. Para secar y limpiar es mejor usar papel de cocina, ya que los trapos pueden acumular gérmenes.

  Los alimentos debemos adquirirlos en establecimientos autorizados. Observar el etiquetado en el que consta la fecha de caducidad, la temperatura de conservación, asegurarnos de que los alimentos envasados no presentan hinchazón del envoltorio.

  Los alimentos congelados deben ser descongelados en refrigeración, nunca a temperatura ambiente. Los congelados caseros, asegurarse de que obtengan una congelación rápida, guardados en bolsas con etiquetado en el que incluya el producto que contiene, la cantidad y la fecha de congelación.

  Recalentar alimentos cocidos, es importante llegar a una temperatura de 65ºC, ya que a esta temperatura se destruyen la mayoría de gérmenes patógenos.

  Los alimentos frescos, no deben ser sometidos a aumento de temperatura, deben ser concienzudamente lavados con agua fría, en caso necesario pelarlos.

  Los alimentos deben consumirse en las 2 horas posteriores a su elaboración. Si no fuese el caso, deben conservarse en la nevera, o bien congelarlos.

  En cuanto a la conservación de los alimentos, asegurarnos de que los frascos o “tuppers” donde vayan a ser almacenados estén en perfectas condiciones de higiene y que cierren correctamente, evitando así contaminaciones cruzadas por contacto de unos alimentos con otros como podría ser, carne con pescado, frutos frescos con huevos, productos elaborados con crudos.

COMO PREPARAR LOS BIBERONES DE FORMA SEGURA:

  • Antes de nada como hemos comentado con anterioridad, limpiar la zona de trabajo y lavarse las manos.
  • Coger un biberón limpio o esterilizado.
  • Calentar agua, preferentemente embotellada hasta hervir.
  • Verter el agua necesaria inmediatamente al biberón. Esperar 3 minutos más o menos para reducir la temperatura del agua a unos 70ºC, añadir la leche en polvo según cantidad recomendada por el pediatra, cerrar el biberón y agitar. A esta temperatura el agua destruye las bacterias que pudiese contener la leche en polvo.
  • Enfriar el biberón a temperatura corporal bajo el grifo, comprobando la temperatura antes de dárselo al bebe, así evitando que se queme.
  • Dar el biberón al niño antes de que pase 1 hora de la elaboración.
  • Si sobrase leche en el biberón, no reservarla para posteriores tomas.
  • Si se está fuera de casa, llevar los biberones sólo con agua, y en el momento de la toma, añadir la leche en polvo, y dárselo al bebe a temperatura ambiente.
  • En casa siempre prepara el biberón al momento. Nunca utilizar el calienta-biberones, ya que mantiene la leche tibia, cosa que favorece el crecimiento de elementos patógenos.
  • Los biberones deben limpiarse inmediatamente después del uso con jabón y agua caliente. Si las tetinas presentan deterioro reemplazarse por otras nuevas.

RECORDAD, los niños pequeños están en contacto con el suelo y con todo tipo de objetos. Es importante que les ayudemos a lavarse las manos correctamente, sobretodo antes de comer.

Aviso

Farmacia Tomás permanecerá cerrada del por vacaciones del 8 al 25 de agosto.

Si lo necesita, puede contactar en el Email: [email protected] y a la vuelta le responderemos.

Gracias,

¡Feliz verano!