Con la llegada del frío aumentan las probabilidades de padecer enfermedades respiratorias. Lo más importante es tener en cuenta medidas de prevención.

Con la llegada del otoño, además del coronavirus, conviviremos con otras afecciones respiratorias como la gripe o el resfriado común, enfermedades que pueden cursar síntomas muy parecidos, sobre todo en su fase inicial.

Para combatir estas enfermedades lo más importante es anticiparnos a ellas, evitando los riesgos y reforzando nuestras defensas. Estas 10 recomendaciones de la farmacéutica Cinfa te ayudarán a conseguirlo.

1- Despeja dudas con un test cuando sea necesario. Si hay mucosidad, estornudos y ausencia de fiebre, se trata probablemente de un resfriado común, pero, si aparecen fiebre baja, dolor de cabeza y tos persistente, puedes recurrir a un test de antígenos. En caso de fiebre superior a 38º, fatiga al respirar o dolor o sensación de opresión en el pecho, consulta al médico, sea el test positivo o no. Si es positivo, aíslate y contacta con los servicios sanitarios de tu comunidad autónoma.

2- Usa las mascarillas en los espacios interiores. Esta medida no es solo útil para protegerse contra la covid-19, sino también para evitar la propagación de gripes y resfriados. En caso de que tengas síntomas, llévala también cuando estés con más gente, tanto dentro de casa como en exteriores.

3- Lávate las manos con frecuencia. Hazlo con agua y jabón durante al menos quince segundos, poniendo especial atención a la zona entre los dedos y debajo de las uñas, y siempre que tosas o estornudes en la mano desnuda –intenta hacerlo en el codo-.

4- Ventila adecuadamente la casa. Al igual que en tu local u oficina, abre las ventanas a menudo y durante el tiempo suficiente. Si estás acatarrado, también es muy aconsejable que extremes la limpieza y limpies las superficies de la casa con productos antibacterianos.

5- Huye de los ambientes fríos, húmedos o con humo. Dado que estos virus prefieren las bajas temperaturas y la humedad, evita la exposición prolongada al frío, así como cambios bruscos de temperatura. Deja de fumar, porque el tabaco irrita todavía más la garganta y las mucosas, al igual que respirar el humo de otros fumadores.

6- Incorpora vitaminas y minerales en tu dieta. Las frutas y verduras son fuentes de vitaminas y minerales que ayudan a desarrollar defensas. Potenciarlas en tu alimentación te ayudará a recuperarte más rápido, así como a prevenir recaídas.

7- Bebe líquido con frecuencia. Agua, zumos y sopas no demasiado calientes ayudan a eliminar la mucosidad, previenen la deshidratación y alivian el dolor de garganta. Evita las bebidas excesivamente frías y las bebidas alcohólicas, sobre todo porque pueden producir una falsa sensación de calor y exponerte inadecuadamente al frío.

8- Haz gárgaras con agua caliente y limón y miel. Su acción emulgente calma el dolor de garganta. A pesar de la creencia popular, es preferible emplear agua frente a la leche, ya que los lácteos pueden aumentar la mucosidad. También los lavados nasales con espráis de agua marina y las aspiraciones con vahos de eucalipto pueden aliviar la congestión nasal.

9- Guarda reposo cuando estés enfermo. Dormir las horas necesarias, al menos siete u ocho diarias, permite que el organismo recupere fuerzas, especialmente si se presenta fiebre.

10- Si tienes síntomas y puedes, opta por el teletrabajo. Siempre que sea posible, el teletrabajo se ha convertido en una estupenda opción para evitar la transmisión de los virus. Los niños tampoco deben acudir a la escuela mientras se prolonguen los síntomas. En general, es conveniente evitar el contacto con otras personas, sobre todo en interiores, y respetar la distancia de seguridad.

Fuente: La Razón